comunicación
Antes de ponernos a realizar un concienzudo Plan de Comunicación
Integral, hemos de reflexionar cuestiones que conciernen a planteamientos
internos de la Organización y si responden a su esencia.
Reflexionar sobre la misión y objetivos de nuestra organización:
- ¿Tenemos clara la misión de nuestra organización?, ¿Cuál
es?
- Las actividades que llevamos a cabo ¿cómo
contribuyen a la misión y los objetivos?
- ¿Cómo comunicamos nuestra misión
y objetivos a nuestro entorno?
- ¿Cada cuánto tiempo revisamos
los objetivos de la organización?
Reflexionar sobre las relaciones con nuestro entorno:
- ¿Cómo comunicamos nuestro proyecto asociativo al entorno?, ¿cómo
recabamos información sobre lo que nuestros interlocutores o interlocutoras
piensan de nuestros proyectos? ¿qué hacemos de las ideas obtenidas?, ¿cuánta
gente sabe de nuestra existencia? ¿cuántos esfuerzos dedicamos
a este trabajo?
- ¿Cómo hacemos la selección
de las personas destinatarias?, ¿investigamos
previamente para asegurar que la actividad se orienta a satisfacer sus
necesidades?, ¿somos
flexibles para incorporar las ideas de los y las participantes en el transcurso
de la actividad? Cuando la actividad termina ¿les pedimos su opinión?, ¿la
tenemos en cuenta para futuras actividades?
Reflexionar sobre las relaciones con otras asociaciones y entidades:
- ¿Conocemos a otras asociaciones y entidades
de nuestro entorno?, ¿qué tipo
de relación mantenemos con ellas?, ¿de competencia, cooperación?, ¿a
través de qué medios se establece un diálogo?, ¿conocemos
los objetivos y misiones de otras organizaciones?
Reflexionar sobre la comunicación entre los miembros de la asociación:
- ¿Qué medios utilizamos para comunicarnos?, ¿son suficientes?, ¿crees
que existe una buena comunicación entre los y las miembros de la organización?, ¿cómo
solucionamos los problemas?, ¿qué necesidades satisfacemos
al estar integrados en la organización?, ¿qué espacios
dedicamos a la formación? ¿son suficientes?, ¿qué espacios
dedicamos a intercambiar ideas y reflexionar sobre temas que nos conciernen?
Reflexionar sobre las relaciones con las personas socias y colaboradoras:
- ¿Tenemos una lista actualizada de socios y/o
socias?, ¿le
informamos de la marcha de la organización?, ¿a través
de qué medios?, ¿colaboran en actividades?, ¿existen
espacios para que sugieran ideas?, ¿son tomadas en cuenta?...
El Plan de Comunicación es como cortar un traje a la medida de la
organización. Es necesario, porque el trabajo de comunicación
no debe dejarse en manos de la improvisación. La estrategia resultante
será producto de un diagnóstico previo que determine las características
del público al que queremos llegar, la posición de la organización –cómo
somos vistos desde fuera, desde dentro, cómo se perciben las actividades...-
los canales idóneos, la manera en qué se mueven los distintos
medios, una investigación interna que nos permita tener la radiografía
de la cultura corporativa... y diseñar, por fin, con todos estos datos,
la estructura de nuestro Plan de Comunicación Integral.
Por medio de la comunicación definimos lo que somos, para nosotros
y para los demás. Por ello, nuestra comunicación tiene que
transmitir lo que somos, de acuerdo con lo que hacemos. Tenemos que comunicarlo
a los miembros de nuestra asociación, a los ciudadanos, a las otras
organizaciones y a las instituciones públicas, para que nos conozcan
y nos utilicen.
Por ello, a las asociaciones nos preocupa e interesa
tener un contacto fluido y permanente con todas las personas que integran
la asociación y con
la población en general.
A continuación, vamos a elaborar un plan de comunicación.
¿QUÉ NOS DEBEMOS PREGUNTAR PREVIAMENTE?
En primer lugar, tenemos que saber cuál es nuestra imagen actual
y la de otras asociaciones que trabajan en el mismo entorno. En este proceso
nos puede ayudar el contestar a la siguientes preguntas:
a) Con relación a nuestra imagen
- Cómo nos vemos (personas socias, voluntarias
y trabajadoras)
- ¿Cuál es el objetivo de nuestra asociación?
- ¿Qué nos gusta y
qué no nos gusta de nuestra asociación?
- ¿Qué servicio y
actividades estamos realizando? ¿cuáles
realizamos bien?, ¿cuáles podemos mejorar?
- Cómo nos ven (donantes, sociedad civil, medios de comunicación,
organismos públicos, etc.).
- ¿Nos conocen? ¿Nos
comunicamos con ellos o ellas?
- ¿Qué piensan
de nosotros y nosotras?
b) Con relación a la imagen de otras
asociaciones similares
- ¿Qué pensamos de las otras organizaciones?
- ¿Qué características
conocemos: servicios, actividades, objetivo, etc.?
- ¿Dónde están sus puntos
fuertes y débiles?
¿CÓMO DISEÑAR LA IMAGEN QUE QUEREMOS DAR?
En este punto vamos a pasar a la acción, planificando qué imagen
queremos tener y transmitir a nosotros mismos y a los demás, cómo
queremos ser vistos y valorados.
En otras palabras, debemos dibujar nuestra “imagen”,
definiendo de forma clara:
- Cómo debemos ser.
- En qué y cómo queremos ser útiles
a nuestro colectivo.
- En qué vamos a ser diferentes de las
demás
asociaciones.
Nuestra imagen tiene que ser coherente y homogénea,
lo que significa dos cosas:
- Debemos hacer coincidir lo que somos y lo que
queremos ser.
- Nuestra imagen tiene que ser única, la
misma para todos y todas (las personas miembros de la asociación
y las de fuera).
¿CÓMO COMUNICARNOS?
Cada tipo de público necesita que le comuniquemos las cosas de manera
diferente, a partir del mismo mensaje de fondo. El público se divide
en dos grandes categorías:
- El público interno de la asociación.
- El público externo, distinguiendo la
sociedad y las instituciones públicas.
