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Aspectos a evaluar

QUÉ evaluar

En este punto conviene diferenciar entre la Evaluación de resultados-eficacia y la Evaluación del proceso-eficiencia. La primera analiza el grado de consecución de los objetivos, y la segunda estudia los procesos, la metodología y los recursos empleados.

CUÁNDO evaluar

No hay una periodicidad estándar, depende de la naturaleza, la duración y la complejidad del proyecto. A mayor complejidad o mayor duración, mayor número de evaluaciones. Como criterio para un proyecto anual, el mínimo recomendado es una evaluación trimestral, tres a lo largo del desarrollo del proyecto para detectar deficiencias y aciertos corrigiendo y reforzando lo que sea necesario, y una evaluación final.

En cualquier caso, los periodos de evaluación han de venir indicados en el proyecto, requisito que de hecho, viene establecido ya en algunas solicitudes de subvención.

QUIÉNES evalúan

Tampoco hay una respuesta única, depende de las características del proyecto y de los objetivos concretos que se persigan con la evaluación. Así todo, a modo de recomendación, deben participar al menos las personas destinatarias del proyecto, y las personas que lo han implementado. Con ello, se busca el contraste de las diferentes perspectivas desde las que se ha percibido el desarrollo del proyecto. Los y las destinatarias van a aportar datos valiosos sobre la idoneidad del proyecto, mientras que quienes se han encargado de llevarlo a cabo tendrán una visión cercana de la eficiencia de los recursos y la metodología empleada. Ambas perspectivas son complementarias y nos darán como resultado una proyección más ajustada de la eficacia del proyecto.

En ocasiones, el rigor puede aconsejar una evaluación externa realizada por personas ajenas. Una visión desde fuera aporta un plus de objetividad sobre nuestra actuación que puede ser un buen complemento a la evaluación interna, descubriendo o resaltando aspectos negativos y positivos que nuestra implicación o nuestra subjetividad impiden que se manifiesten. En cualquier caso, nunca sustituye a la evaluación interna.

CÓMO evaluar

La evaluación también requiere de una metodología y de unas herramientas de seguimiento y puesta en marcha. Habrá que decir cuáles se quieren emplear y fijarlas de antemano en la planificación.

 

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