La noticia

Para decidir qué es noticia y qué no, los medios de comunicación utilizan una serie de criterios periodísticos. Para conocerlos acudamos primero a la ya tradicional clasificación propuesta por Carl Warren y que, en líneas generales, sigue vigente.

  1. Actualidad. Se dice que no hay nada más antiguo que el periódico de ayer, que lo que hoy es noticia mañana es historia. La noticia es, por definición, actualidad, y actualidad implica o bien que el hecho ocurra ahora o bien que sea ahora cuando se conozca, siempre que tenga la suficiente relevancia.
  2. Proximidad. Una noticia es tanto más importante cuanto más próximo sea el hecho al público receptor. Este criterio adquiere su forma más grotesca en la llamada Ley de McLurg, que mide la noticiablilidad de los desastres. Según esta ley, para la opinión pública española, pongamos por caso, 1 europeo muerto equivale a 28 chinos y 2 mineros asturianos a 100 paquistaníes.
  3. Consecuencias. Cuanta mayor es la repercusión presente o futura de un hecho, más noticiable se considera. Un ejemplo claro es el referido al número de personas afectadas, ya que no es lo mismo la intoxicación de una persona por comer setas a la producida por un escape de gas de una empresa química en un área densamente poblada.
  4. Relevancia personal. Hay personas que, por su situación social o por sus características personales, son noticia o son creadores de noticias.
  5. Suspense. Acontecimientos que desatan incógnitas sobre sus consecuencias, sobre el futuro que se deriva de los mismos.
  6. Rareza. Lo inhabitual es más noticia que lo cotidiano o lo considerado lógico o normal. El día en que en los encierros de San Fermín los mozos corran detrás de los toros tendremos noticia para rato.
  7. Conflicto. Cuanto mayores sean el enfrentamiento, la discusión y las desavenencias que genere un hecho, más noticia será.
  8. Sexo. Puede referirse tanto a su vertiente más morbosa (escándalos sexuales, crímenes pasionales…), como a su lado “rosa” (casamientos y divorcios, relaciones entre parejas…). Nosotros añadimos los asuntos que tienen que ver con la educación sexual (embarazos de adolescentes, enfermedades de transmisión sexual…), y la que denominamos “noticia de género”, en la que el sexo del o los implicados define el hecho noticioso; se refiere a temas como la información sobre malos tratos y delitos contra la mujer por su condición de mujer, la lucha feminista o el machismo.
  9. Emoción. Cuanto más afecte un hecho a los sentimientos, cuanta mayor sea su capacidad de conmover al público, más posibilidades tiene de ser convertido en noticia.
  10. Progreso. Acontecimientos que hagan avanzar a la humanidad en el conocimiento o en la consecución de una mayor calidad de vida, desde el que fuera primer paso del ser humano en la luna al descubrimiento, si se diera, de una vacuna contra el sida.

A la hora de elaborar sus textos informativos, la asociación hará bien en tener en cuenta todos estos aspectos. Actualidad y proximidad son los más importantes y no se puede pretender que un medio divulgue un texto informativo que no los justifique. Los demás pueden o no estar presentes combinándolos según convenga. Por ejemplo, si un personaje conocido o con autoridad en la materia que se va a abordar apoya un acto organizado por la asociación, es importante dejar constancia de ello en la información que enviemos a los medios, incluso antes de que se celebre si pretendemos que acudan para cubrirlo. El suspense y las consecuencias suelen ser elementos muy empleados por los grupos ecologistas cuando denuncian o informan sobre peligros o desastres ambientales. Una información sobre la situación de los y las inmigrantes sin papeles o sobre colectivos marginales se puede abordar desde el conflicto, pero también desde el drama humano apelando a los sentimientos del público.

Los otros criterios

Además de los criterios de Warren, veamos algunas de las características que según Mauro Wolf deben tener los hechos para ser transformados en noticia.

  1. Acontecimientos accesibles con relativa facilidad, rapidez y poco coste para el medio.
  2. Acontecimientos que puedan ser cubiertos con extensiones breves de tiempo y espacio.
  3. Acontecimientos que sucedan en el momento adecuado y con el tiempo suficiente para que puedan ser cubiertos por el medio.
  4. Acontecimientos que ofrezcan una historia de calidad, es decir, una historia con acción, ritmo, puntos de vista diferentes, datos abundantes y fáciles de explicar.
  5. Acontecimientos provistos de buenas fuentes, buenos textos, buenas imágenes…
  6. Acontecimientos tratados con respeto por el público, a su intimidad, con capacidad de entretener y de despertar interés, atendiendo a los criterios de buen gusto.

El criterio de servicio

Un elemento relativamente nuevo pero que es tenido cada vez más en cuenta por los medios de comunicación es el servicio. Siguiendo este criterio es frecuente ver contenidos que no son estrictamente información de actualidad pero que son de utilidad para el público. Estamos hablando, por ejemplo, de un reportaje sobre las causas del cáncer de mama en el que se aconseja sobre las medidas preventivas a tomar y se facilitan las direcciones y teléfonos de los centros de salud especializados en su tratamiento y de las asociaciones de masectomizadas. También es periodismo de servicio el que informa sobre el estado de las carreteras y las rutas alternativas o el artículo que habla de las asociaciones que hay en la ciudad y de cómo participar en ellas. No hay que insistir para darnos cuenta de la importancia que tiene el manejo de este criterio para el mundo asociativo, que, si algo hace, es prestar servicio a la sociedad.