La prensa escrita

Independientemente de las características comunes a todos los medios de comunicación (ver Medios y trabajo social), cada uno de ellos se define por una serie de rasgos que le son propios y que condicionan en buena medida cómo hemos de dirigirnos a ellos y cómo elaborar el material informativo que les vamos a facilitar. Hemos de conocerlos para poder acercarnos a ellos con mayores garantías de éxito. Comencemos por la prensa escrita.

1.- Tipos de prensa

Para establecer una tipología de los medios escritos (periódicos y revistas) se emplean criterios variados. A efectos de lo que interesa a una asociación nos fijaremos en dos de ellos: los contenidos y su área de difusión; ambos tienen mucho que ver con el público al que la asociación quiere dirigirse.

Según los contenidos

  1. De información general: cubre todos los aspectos de la actualidad y está dirigida a todo tipo de público.
  2. Especializada: abarca un solo ámbito temático o un tipo de público definido por alguna característica común (edad, sexo, profesión, afición…).

Según su área de difusión.

  1. Local: su difusión se restringe a un barrio, a un municipio a una comarca o a una provincia.
  2. Regional: se difunde en un área geográfica mayor, como una o varias comunidades autónomas.
  3. Nacional: cubre el territorio del estado.
  4. Internacional: se publica en más de un país.

Cuando la asociación vaya a dar forma a su mensaje, tendrá que pensar en qué tipo de medio escrito va a intentar insertarlo y adaptar los contenidos, el estilo y el lenguaje al público que lo va a leer. En un medio de información general es mejor no dar nada por supuesto, ser explícitos y aclarar lo que no sea obvio. Escribir para un medio especializado, por el contrario, permite presumir el interés por el tema, lo cual libera de hacer grandes alardes para captar la atención de lectoras y lectores. Ahora bien, las personas que consumen estos medios suelen tener un grado de conocimiento previo que permite u obliga a un mayor grado de profundidad y a un lenguaje más técnico, evitando explicaciones sobre aspectos o conceptos que no serían entendidos por el público heterogéneo de un medio de información general. Con el área de difusión ocurre algo similar. No es aventurado suponer que si se escribe en un medio del barrio en el que la asociación actúa, quien lo lea va a conocer, mientras que si escribe para un medio nacional, tiene que comenzar por presentarse, decir de dónde es y a qué se dedica, y su posición social frente a los lectores va a ser mucho más débil.

Tipos de medios

2.- La estructura de un medio escrito

Al abrir un periódico o una revista vemos que la información está agrupada en bloques según características temáticas similares. Son las denominadas secciones, que ordenan los contenidos del medio y facilitan la búsqueda de la información. Así, en un periódico encontramos secciones de política, ocio, economía, cultura, sociedad, local, regional, nacional, internacional, dependiendo del criterio que siga para repartir sus contenidos. Las secciones no sólo dividen la información, también funcionan como ámbito de especialización, es decir, dividen a las lectoras y los lectores según sus intereses, y no es raro que se compre un periódico porque tiene una buena sección de información local o cultural. También hay que tener en cuenta que hay secciones en un periódico que son más leídas que otras y que el propio medio suele jerarquizar la importancia que concede a sus secciones; se puede decir, con carácter general, que el medio abre sus páginas con su sección principal y, cuanto más alejada esté la sección de la primera página, menos importancia le concede.

Además de secciones, los medios escritos, sobre todo los periódicos, tienen ediciones territoriales y suplementos. Los suplementos son cuadernillos o revistas con cabecera propia y especializados en un tema o en un público, que se venden con la publicación y se pueden separar del cuerpo central. Son fijos pero su periodicidad puede no coincidir con la del medio en que se publican. Las ediciones territoriales por su parte son los ejemplares que se distribuyen en un área geográfica concreta con una sección específica dedicada a la misma. Los periódicos vascos tienen ediciones territoriales (Bizkaia, Gipuzkoa, Araba, Margen Izquierda, Durangaldea, Uribe Kosta, etc.) y algunos nacionales tienen también ediciones autonómicas, como el caso de EL PAIS con sus ediciones País Vasco, Cataluña o Andalucía.

Con todo esto la asociación decidirá a dónde dirigir su trabajo dentro del medio. Es más fácil que el texto salga publicado en la edición donde la asociación desarrolle su actividad pero eso significa que el público que recibe otras ediciones no va a tener acceso a la información. Por el contrario, aunque conseguir meter la información en una sección común a todas las ediciones (como regional o nacional) es más difícil, garantiza una difusión más amplia. También hay que contar con los suplementos, idóneos para una información que se quiera presentar a un tipo público concreto. Por ejemplo, una información dirigida a los y las jóvenes, será más eficaz si se consigue que salga en el suplemento dedicado a ellos y a ellas que en las páginas de información general.

La asociación, por tanto, puede construir su información en función del lugar del medio donde pretende sea publicada, enviarla directamente a esa sección e, incluso, acompañarla con una indicación de dónde le gustaría que estuviera (lo cual no garantiza nada). Pero para que el trabajo sea realmente eficaz, tendrá que conocer cuál es el criterio del medio a la hora de dirigir a una u otra sección las informaciones relacionadas con el tema que propone la asociación. Porque de nada sirve que la asociación se empecine en publicar algo en la sección de nacional, cuando sabe que el medio deriva esas informaciones a la de local. Es perder el tiempo y las energías, y ni el uno ni las otras sobran. ¿Se puede conocer el criterio que emplea un medio para distribuir sus noticias? Sí, observándolo durante un tiempo para localizar los temas que nos interesan y ver dónde los insertan. Es un aspecto más a investigar en el análisis de medios que haga la asociación para su estrategia de comunicación.

La estructura de un periódico

3.- Aspectos a tener en cuenta

  1. Cuanto mejor se elabore la información más posibilidades de que aparezca bien reflejada en el medio, pero eso no significa que vaya a ser respetada en su literalidad. Es muy posible que sea modificada. Y esta modificación puede consistir en cambios en la redacción para adaptarla al estilo del medio, en refritos con otras informaciones, en aparecer acompañando a una información más amplia… Hay que recordar que no se envía información para lucir lo bien que escribimos, sino para que sea publicada; por lo tanto, no hay que dar importancia a las modificaciones siempre que el contenido y el sentido de la información sean correctos.
  2. Acompañar el texto informativo siempre que se pueda con información adicional, incluidas fotos o diapositivas.
  3. Los medios escritos planifican su trabajo y funcionan con plazos. Un diario tiene una hora de cierre a partir de la cual no entra más información salvo que sea de importancia excepcional, en cuyo caso puede llegar a tirar una segunda edición. Esta hora varía según los periódicos. Una asociación enviará la información con tiempo, a poder ser la mañana del día anterior al de su publicación para que el periódico tenga tiempo de pensar si la mete y dónde la mete. En medios con periodicidad más espaciada también hay que enviarla con tiempo ya que se suele trabajar con sumarios a varias semanas o varios meses vista, con la dificultad añadida de que, al aparecer con menor frecuencia, la posibilidad de tener un espacio es menor.

Proceso de producción de la noticia en prensa generalista