Personas colaboradoras

Las asociaciones, en muchas ocasiones, contamos con los servicios de personas físicas que no trabajan por cuenta propia, es decir personas colaboradoras que no son profesionales independientes, pero que de forma “ocasional” nos imparten una actividad formativa, una charla, colaboran en un seminario, asistencia técnica específica, etc.

Todas estas acciones suponen un rendimiento de trabajo para la persona colaboradora, lo cual supone para la asociación:

  • el ingreso en Hacienda de la retención efectuada (19%)
  • y de la expedición del correspondiente recibo o recibí (justificante de pago).

La retención deberá ingresarse a través del modelo 110 como rendimiento del trabajo (no de la actividad profesional, como se haría si fuera una factura de un o una profesional independiente y no un recibo de un trabajo).

En ningún caso la persona colaboradora podrá emitir una factura, a no ser que esté dada de alta en el IAE) (y por lo tanto estaríamos hablando de un o una profesional independiente). Por supuesto el recibo tampoco llevará IVA) por la misma situación.

Pero qué pasa cuando no se trata de la prestación de un servicio puntual, sino que la persona colaboradora lo empieza a prestar más habitualmente…? ¿Debe darse der alta en IAE? ¿Y en el Régimen Especial de la Seguridad Social de Trabajadores Autónomos? Y por lo tanto emitir facturas?

Supongamos el caso de una persona que trabaja por cuenta ajena (tiene un contrato laboral y por tanto se encuentra en el Régimen General de la Seguridad Social), y que dedica dos horas semanales a prestarnos un servicio a la asociación.

¿Qué dice la Seguridad Social en estos casos?

El Régimen Especial de la Seguridad Social de Trabajadores Autónomos nos dice que se entenderá como persona trabajadora por cuenta propia o autónoma, aquella que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar.

Por lo tanto lo que prima es que sea por cuenta propia y que sea habitual, y no se menciona nada sobre el nivel de ingresos generados ni el tiempo dedicado a esa actividad.

Así, a priori parece indicarnos que en el ejemplo planteado la persona colaboradora debería de darse de alta en el Régimen Especial de la Seguridad Social de Trabajadores Autónomos.

Destacar por otro lado que en la práctica diaria se están aceptando situaciones de personas que no se han dado de alta al estarlo ya en el Régimen General de la Seguridad Social o que sin estarlo, sus ingresos están siendo inferiores al salario mínimo interprofesional en cómputo anual.

Y ¿qué dice Hacienda?

En relación a Hacienda, el principal requisito fiscal es declarar la percepción de un ingreso.

  • Si el trabajador o la trabajadoras decide darse de alta la actividad económica, se emitirá una factura y se debe reflejar la correspondiente retención de IRPF y la del IVA(hay que tener en cuenta que hay actividades exentas de este impuesto).
  • Si no se da de alta en IAE, la asociación expedirá un recibo o recibí con su correspondiente retención.