Las personas voluntarias

Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de organizarse y contribuir, en función de sus intereses, capacidades y posibilidades, en las diferentes acciones que desarrolla el movimiento voluntario.

Son voluntarias aquellas personas que se comprometen a colaborar voluntaria y libremente con una determinada entidad, de forma estable, solidaria y desinteresada en actividades de interés social, a través de su participación en diferentes programas desarrollados de forma organizada.

Ser voluntario, no implica forzosamente tener la condición de socio en dicha asociación. Estas personas voluntarias, si quieren, pueden a su vez ser socios o no de la asociación en función de su propia voluntad y de los posibles requisitos existentes en cada entidad.