Introducción

Uno de los grandes retos a los que se enfrentan las asociaciones es a la financiación de sus proyectos, actividades y/o servicios. Así las asociaciones se encuentran diariamente con la necesidad de generar, buscar o captar nuevos recursos tanto propios, de sus personas socias, y/o usuarias de sus servicios, como ajenos, de otros agentes financiadores externos, como son la ciudadanía en general, las  empresas, la administración pública.
Según la procedencia u origen de estos recursos podremos hablar de recursos propios o de recursos ajenos:

Recursos propios o de procedencia propia

Son los recursos generados por la propia entidad, mediante las cuotas de sus personas socias, donaciones puntuales, legados, prestación de servicios o el desarrollo de actos o eventos para financiar la actividad principal (por ejemplo, campañas, cuestaciones, Merchandising, venta de otros productos, etc.).

Recursos ajenos o de procedencia ajena

Son recursos procedentes de agentes financiaciadores externos (personas, instituciones, empresas, etc.) y que en la mayoría de los casos requiere de la presentación de un proyecto social como objeto de la financiación. Así, dentro de este grupo estarían:

  • Las administraciones públicas (local, autonómica, estatal y europea).  La administración pública sigue siendo una de los principales financiadoras de las asociaciones través de contratos, convenios y subvenciones principalmente.
  • Las entidades de carácter lucrativo o mercantil, es decir las empresas, y junto a éstas sus fundaciones surgidas desde las propias empresas normalmente ante la necesidad de organizar y articular sus acciones de responsabilidad social empresarial (RSE).
  • Otras entidades del Tercer Sector,  como son las fundaciones que conceden ayudas a proyectos sociales, es decir, que destinan sus fondos propios a otras entidades normalmente a través de convocatorias de ayudas a proyectos sociales.
  • Las obras sociales de las Cajas de Ahorro, que suelen destinar parte de sus beneficios a la concesión de ayudas financieras a entidades sociales, normalmente a través de convocatorias públicas.
  • La Ciudadanía en general, como fuente de captación de nuevas personas socias, donantes puntales, etc.

Una potencial y gran fuente de ingresos hoy en día para las asociaciones es la sociedad en general, es decir, personas (donante puntual) que en un momento dado o de forma más estable quieran realizar una aportación a nuestra entidad. La existencia de una estrategia de comunicación y difusión juega un papel relevante para poder acercarse y atraer a este tipo de público.

Otro gran público objetivo son las personas más cercanas a la asociación, es decir, familiares, personas afines a nuestra labor, proveedores, etc., a los cuales puede llegarse a través de acciones de comunicación directa o relaciones, invitándoles a eventos organizados por la asociación, etc.