Financiación de otras entidades de carácter social

Fundaciones de carácter social

La Ley 12/1994, de 17 de junio, de Fundaciones del País Vasco, nos dice que las fundaciones han de destinar como mínimo el 70 % de sus ingresos a la realización de los fines determinados en su voluntad fundacional.

Podemos diferenciar entre fundaciones que desarrollan una obra social propia, fundaciones que destinan sus fondos a otras entidades o personas o fundaciones mixtas (que desarrollan ambas actividades).

En relación a las fundaciones que conceden ayudas a proyectos sociales, nos encontramos con que sus líneas de actuación son cada vez más exigentes, acercándose sus requisitos a los específicos de las ayudas económicas de carácter público.

La concesión de este tipo de ayudas dependerá además de las prioridades de partida de la fundación:  colectivo al que se dirige, ámbito geográfico; presentación de una propuesta clara, detallada y bien estructurada, etc.

Suelen ser ayudas económicas de carácter anual, lo que genera bastante inestabilidad económica en el largo plazo y habrá que realizar su correspondiente justificación técnica y económica: con memorias, presupuesto ejecutado, facturas, fotografías, informes, etc.

Obra Sociales de las Cajas de Ahorro y fundaciones bancarias

Consecuencia de la crisis financiera se crea un nuevo régimen jurídico específico para las cajas de ahorro y para la trasformación vivida por muchas de éstas en fundaciones bancarias, la Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorros y fundaciones bancarias. Con esta nueva ley se ha pretendido mantener los valores clásicos de las cajas de ahorros, esto es, su carácter social y territorialidad, así como definir la finalidad también social de las fundaciones bancarias, como nuevas formas jurídicas que han ido sustituyendo a las cajas de ahorros.

Respecto a la aportación social de las obras sociales de las cajas de ahorro y fundaciones bancarias podemos encontrar dos tipos de actuaciones sociales:

  • directas: consisten en programas elaborados directamente por las cajas y/o fundaciones bancarias (becas propias, programas de voluntariado, etc.)
  • en colaboración: se destina dinero a financiar proyectos sociales desarrollados por organizaciones no lucrativas.

Las ayudas procedentes de la obra social destinadas a proyectos sociales suponen un alto nivel de exigencia en la presentación, formulación y justificación económica de los proyectos, acercándose sus requisitos a los específicos de las ayudas económicas de carácter público.